En los últimos años, Racing ha sido el club con el cual el Kirchnerismo siempre se identificó. Néstor y Máximo Kirchner fueron los impulsores para que la relación siempre fuera estrecha.

Buscando lugares para el acto de Cristina (donde posiblemente presente su candidatura), Víctor Blanco ofreció sin costo alguno el Cilindro de Avellaneda.

Blanco, actual presidente de Racing, siempre tuvo gestos para La Cámpora. Pocas veces lo dijo públicamente pero el entorno del empresario sabe que juega para el sector duro del Kirchnerismo.

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De hecho, a una de sus hijas, Bárbara Blanco, se le atribuye haber sido clave en la campaña que llevó a su padre a ser el presidente de Racing.

La mayor del empresario es abogada y politóloga, saltó a la fama cuando, en pleno festejo del título que ganó Racing, se sacó una sugerente foto sugerente junto a su hermana, Mercedes.

Días después, la joven volvió acaparar las cámaras cuando visitó Casa Rosada junto con el plantel campeón y admitió su admiración por la Presidenta.

En el kirchnerismo, vieron en ella un diamante en bruto a nivel mediático y rápidamente le encontraron un lugar: fue contratada como asesora del Senado cuando lo presidía Amado Boudou.

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De aquel entonces la relación siempre fue estrecha. Lo cierto que el estadio de Racing fue ofrecido para que Cristina Fernandez de Kichner realice el acto, pero ella misma fue la que no aceptó. Temen de no poder llenar la capacidad del cilindro y quedar expuestos. Por este motivo, el lugar elegido es el estadio de Arsenal en Sarandí.