La estética es la de un superhijitus del siglo XXI. El spot tiene una duración de 51 segundos y aparece de golpe cuando uno ingresa al la web de la defensoría del pueblo de la provincia de Buenos Aires.

El dibujo animado muestra a un grupo de personas trabajando en un centro de monitoreo. De pronto la alarma se enciende. Una señal luminosa con el logo del organismo ilumina toda la ciudad y le avisa al Lorenzino animado que alguien necesita la ayuda del Defensor del Pueblo Todopoderoso.

Al mejor estilo Superman, Lorenzino (su dibujo animado, se entiende), se abre la camisa y deja ver el logo de la defensoria en su pecho, estampado en un traje de superhéroe. Sale a la terraza y se va volando a toda velocidad.

En su recorrido arremete contra una fábrica que contamina, atrapa a un padre maltratador y saca un chico de la calle y lo lleva a la escuela. Luego del deber cumplido, se posa en lo alto del edificio del organismo mirando la ciudad a la que protege.

Este personaje se llama El Defensor y la producción de este corto animado fue encargada por la defensoría del pueblo de la provincia de Buenos Aires que dirige Guido Lorenzino. Desde el organismo dicen que el costo fue muy bajo, aunque no especifican cuánto. Desde el entorno de Vidal se despegan de la polémica diciendo que la defensoría maneja un presupuesto autárquico.

Expediente Político se comunicó con varios estudios de producción animada para saber el valor de un trabajo de estás características. Todos coincidieron en que este spot costó por encima de los 200 mil pesos.

Otro de los argumentos de la defensoría es que este corto busca acercarse más a los niños. En ese sentido la defensoría del pueblo inauguró una oficina dentro de la República de los Niños.