Recién en la semana quedaron oficializadas las listas con varias internas sorpresivas en el Conurbano. Muchos dirigentes quedaron enojados con los cierres de las nóminas y otros pasaron con la ambulancia a recoger los heridos.

En Quilmes, el intendente Martiniano Molina se vistió de ambulanciero e incorporó al abogado y periodista Gastón Fragueiro, hasta ahora presidente del bloque del Frente Renovador en el Concejo Deliberante quilmeño, lugar al que entró en 2015.

Se trata de uno de los referentes más importantes que le quedaban a Massa en el distrito, tras la partida del periodista deportivo Walter Queijeiro, que en mayo se pasó al oficialismo que conduce el cocinero.

En el cierre de listas, Fragueiro apoyaba la lista encabezada por Alejandro De Fazio, pero competía con otras dos. Finalmente el ex intedente de Tigre optó por la que apadrina Amadeo D’Angelo, que lleva como primer candidato a su hijo Federico, lo que enfureció el resto del massismo local y Fragueiro cruzó de bando.

En el oficialismo esperan que después de las elecciones se sumen más dirigentes, pero hasta ahora es sólo un rumor. “Venimos a aportar a la mejor gestión de los últimos 50 años en Quilmes”, señaló Gastón Fragueiro, en un sorprendente comunicado.

“Cambiemos es un espacio que está creciendo y tiene las puertas abiertas para todos los que comparten nuestros valores. Creo en la política como una herramienta de cambio que nos permite mejorar la calidad de vida de la gente”, destacó Martiniano Molina, al abrirle las puertas.

Una muestra más de que en la política de los municipios el GBA, los colores de las fuerzas a veces destiñen.