“La Argentina se cansó de los piquetes”, comenzó Baby su editorial radial, para luego agregar que la culpa de lo que sucedió con los trabajadores despedidos es culpa de D’Elia, Esteche, Ebe De Bonafini y Estela de Carlotto. Además, el conductor aclaró que para él no se vivió una represión sino una “liberación de zona” por parte de los efectivos policiales que seguían una orden judicial.

Baby cuestionó a “los sindicalistas sinvergüenzas” y a todos aquellos que durante los últimos 13 años se encargaron de malacostumbrar a los “otros sinvergüenzas”. Arremetió, también, por ejemplo contra el gremialista “Pollo” Sobrero a quien – en medio de insultos – le cuestionó que haga un paro en los ferrocarriles. Además, informó que hay dos hijos de desaparecidos que trabajan en la planta de la polémica, motivo que le alcanzó para incluir a las dirigentes de DDHH en la lista de culpables.

El conductor dijo que va a “seguir votando a Macri, porque se terminaron los cortes de calles, “golpear a la gente, romper autos y no dejar pasar a los vecinos”. 

Respecto a las multinacionales, sostuvo que las “empresas privadas son amigas de la gente que quiere trabajar” y que, por lo tanto, son “amigas del país” nada más que – según Etchecopar – “esta gente busca cobrar sin laburar.” Pidió, por otro lado, que la gente deje de resistirse a los trabajos generados por las grandes empresas privadas.

Las críticas del polémico conductor también alcanzaron a los medios de comunicación que “muestran continuamente los cartuchos que tiró la policía” y hablan de la “represión”. Llamó a los periodistas a “decidirse de qué lado están, si de los trabajadores o de los delincuentes”.

Las últimas aseveraciones fueron durísimas y especialmente dirigidas al Pollo Sobrero a quien, además de tratarlo de “ignorante”, lo invitó a “manejar una locomotora y dejar de vivir de la gente”.