Paola Fiege disfrutaba de la fortuna que había amasado su pareja, el sindicalista Marcelo Balcedo. Autos de lujo, varias mansiones y una vida de noche intensa. De hecho, el día de la detención de su pareja, la mujer no estaba en la casa. Llegó recién a la madrugada luego de una noche intensa en Punta del Este, cuentan los investigadores.

Fiege tenía apenas 20 años cuando conoció al sindicalista a Balcedo, 21 años mayor. Ya en ese entonces cuidaba mucho su figura.

La joven vivía en Villa Cabello, uno de los barrios más populosos de la ciudad de Posadas, a donde viajaba seguido el gremialista. Pronto saltó a Puerto Madero. Y en 2008 la pareja comenzó a comprar terrenos en Uruguay, que terminó conformando “El Gran Chaparral”.

Paola se encargaba de contratar y pagar los sueldos de los 22 trabajadores que cumplían tareas de limpieza, chofer, cuidados de los niños, cocina y mantenimiento de las áreas verdes de “El Gran Chaparral”, según publico el diario El Pais de Uruguay. 

El dato que hasta ahora no había trascendido y que pudo saber ExpedientePolitico es que la joven pareja de Balcedo había conocido este verano a Charlotte Caniggia, la excéntrica hija del ex jugador de la Selección que decidió pasar este verano sus primeras vacaciones en Punta del Este.

Los efectivos de la AFI y la Gendarmería que viajaron en diciembre a Uruguay para vigilar a Balcedo conocieron ese y otros detalles de la vida de Balcedo y su mujer.