En los pasillos de América muchos se sorprendieron cuando Alejandro Fantino ingresó al canal. Curiosamente, el conductor pasó casi sin saludar al personal, con gesto adusto, con cara de enojado. Por su cabeza habían pasado muchas cosas. Hasta la de pegar el portazo.

Dicen que Fantino se enojó, y mucho, con la visita de Mauricio Macri a Intrusos. Celos, básicamente. El periodista se comunicó con las autoridades, se quejó, esgrimió sus argumentos y cortó, insatisfecho con las respuestas. Hasta pensó en renunciar.

Desde la producción lo tranquilizaron, y luego llegó un llamado tranquilizador. “Macri tendrá una nueva entrevista en octubre y te la vamos a dar a vos“, le prometieron.

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Eso sí, la presencia de Macri en América generó peleas, discusiones y mucho celos. Porque Fantino reclamó y tendrá su premio. ¿Cómo reaccionará Majul? Hasta el momento no se pronunció. Pero desde su producción aseguran que también hará una escena.