Todavía hay repercusiones por las palabras de Myriam Bregman, la legisladora electa por el Frente de Izquierda. “Por la lucha de los trabajadores, de las madres y de los pueblos oprimidos del mundo, por continuar con la pelea contra la impunidad de los empresarios que organizaron y se beneficiaron con el golpe cívico militar, por Rafael Nahuel y Santiago Maldonado, por terminar con la barbarie capitalista; sí, me comprometo”, dijo, y encendió la polémica.

Tras juramentar, hubo abucheos y silbidos de los militantes de Cambiemos, y críticas de todos los colores. No podía faltar, claro, la crítica de Eduardo Feinmann, que le reclamó a Bregman que “los vecinos de Buenos Aires no la votaron para ocuparse de los oprimidos del mundo”.

Mientras tanto, Nicolás Del Caño mantuvo la misma sintonía que Bregman. Del Caño juró en la cámara de diputados y dijo: “Por memoria, verdad y justicia para Maldonado y Rafael Nahuen, por nuestros jubilados, a los que quieren seguir empobreciendo; por las mujeres que luchan por la conquista de sus derechos; por la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo”.