En medio de otra jornada agitada, el Gobierno eligió al ministro de la Producción como vocero de la reunión del presidente con los empresarios en la quinta de Olivos. No fue la mejor elección. Se lo notó con muchas dudas y no contó la verdad del encuentro. Encima, aseguró que no hay remarcación de precios, cuando hubo aumentos en varios rubros como la construcción y la alimentación. Solo le faltó asegurar que el dólar no está subiendo.

Al final, Cabrera se fue y dejó a una periodista con las ganas de preguntar. “Obedezco órdenes”, se defendió el ministro y salió por un costado sonriente. La periodista se quejó y se escuchó por todos los micrófonos.