Las exposiciones, en el Plenario de Comisiones del Congreso, dejaron fisuras en el bloque del PRO. Si bien la mayoría está en contra de la despenalización del aborto, los que están a favor son bullangueros y efectistas.

Es el caso del coordinador del debate, Daniel Lipovetzky, quien se corta solo y arma listas de expositores sin el consenso de resto de sus colegas.

Anoche, las fricciones se potenciaron al trascender nuevos nombres convocados por Lipovezky, quien al paso de sus intervenciones en canales de televisión, abrocha invitados. El caso último ,el de la panelista de Intratables, Débora Plager .

La diputada Carmen Polledo está furiosa por el tratamiento de show mediático que, por momentos, tienen las intervenciones.

Los legisladores Templarios( grupo que dice solo responder a Mauricio Macri) armaron un grupo de WhatsApp para cicatrizar heridas y mantener el grupo unido por lo que consideran un debate de sordos que puede dejar secuelas sino se acota en los tiempos.

Por eso, la nueva iniciativa comprende en cerrar la lista de opinadores sobre la materia y llevar el debate al recinto antes del Mundial. “Creemos que ganamos la votación, pero sino hay que cortar la sangría cuanto antes”, describió una legisladora de este grupo también con buena llegada a Carrió.

 

En esta semana, van a sondear con la Episcopal una alternativa superadora. Quieren presentar un proyecto alternativo al abortista, que también no criminalice a las mujeres que se someten a este procedimiento pero que a la vez no sea laxa en los permisos de aborto. Por ejemplo, seguirá siendo imputable el médico que realice abortos y se podría mejorar el encuadre jurídico para los casos excepcionales como violación, o en donde corra riesgo la vida de la mujer en el parto.

Difícil que la Iglesia tome esta alternativa como aceptable, ya que los mensajes Papales han sido muy fuertes para oponerse a cualquier avance que ponga en cuestionamiento “el derechos a la vida”.

Macri les había dicho a sus legisladores que debatan con apertura y que se tomaran su tiempo. La buena onda de la supuesta “agenda positiva”, está causando un efecto contrario dentro del bloque. Habrá muchas otras batallas en el año. Poner en tensión a los propios no parece ser la mejor idea.