Fue uno de los fundadores del Pro en la Provincia de Buenos Aires, diputado provincial entre 2007 y 2011, concejal en Morón en 2013 hasta que hace dos años logró romper con 16 años de sabbatellismo en Morón. Ramiro Tagliaferro, ex esposo de María Eugenia Vidal, gobierna Morón y recibió un espaldarazo en las PASO que espera ratificar el 22. Luego de un primer año de acomodar y empezar a rodar la gestión, tiene el distrito plagado de obras y responde a los jefes comunales vecinos que se quejan.

-En Municipios como La Matanza, Ituzaingó, o San Martín, gobernados por peronistas, dicen sentirse discriminados en la obra pública. ¿Coincide con esta mirada?

-No coincido para nada. Ituzaingó no puede plantear que es discriminado si yo conseguí el financiamiento de Blas Parera (avenida divisoria de distrito) y lo hice de punta a punta. A la antigua, cuando se hacían las obras, los viejos intendentes te hacían la mitad de la calle. ¿Cuál es el nivel de discriminación? ¿La Ruta 4? Fui uno de los que más empujó y de los principales atores del pedido a provincia de Buenos Aires de esas obras: la de Blas Parera es una, la Triple Frontera es otra. Tenemos la suerte de tener a una Gobernadora que está haciendo historia por un montón de cosas. Una de las cosas por las que está haciendo historia es la primera y la única gobernadora en la historia de la democracia que descentralizó de manera igual, a través del CUD (Coeficiente Unico de Distribución), con la misma lógica de la coparticipación los fondos de endeudamiento de la provincia de Buenos Aires, no una vez sino dos veces. En ambos casos todos los municipios de la Provincia recibieron la cantidad de pesos correspondiente al cociente que tienen en su CUD, peronisas, radicales, vecinalistas, PRO, lo que quieran. Es poco serio el planteo de la discriminación.

-Aparte del vínculo familiar, ¿con la Gobernadora Vidal habla de política, gestión de Morón, la Provincia y electoral?
-Sí, siempre. Se prioriza la familia, los chicos. Tengo un enorme cariño, respeto por María Eugenia. Se charla muchísimo de política. La vida está mucho más relacionada con los procesos que con la foto de los compartimentos estancos. Nos separamos pero un montón de cuestiones que estaban relacionadas con nuestros 20 años de historia siguen sucediendo. Sigue sucediendo hablar cotidianamente por temas de los chicos, y por temas de gestión y muchas veces por temas de política a nivel local, regional, provincial y nacional. Mantuvimos intactas esas cosas y además lo disfrutamos. Muchas veces se disfruta de poder tener una charla con alguien de la capacidad de María Eugenia, que ya está demostrado. Y ella de poder hablar con un intendente que sabe que pude hablar todo lo que quiere hablar y de parametrizar un montón de cosas.

-A partir de los números de las PASO, ¿cuáles son las expectativas para la elección de octubre?

-Lo que nosotros sentimos a partir de la PASO es un acompañamiento claro del vecino a la gestión. Hace 20 meses que estamos gobernando, es nuestra primera elección como gobierno de Morón, como intendente, como equipo de gobierno. Como somos nuevos y es nuestra primera experiencia, habíamos decidido hace un tiempo largo con el equipo que la gestión iba a ser la campaña. Siempre tenés la incertidumbre de cuánto ve y valora lo que vos haces todos los días trabajando en la calle. La verdad es que el resultado muestra que la gente lo ve y lo valora. Estoy enormemente agradecido con el vecino de Morón por ese apoyo. Ahora estamos más tranquilos y más seguros de consolidar el rumbo en el que venimos porque nos damos cuenta de que el vecino lo ve y lo valora. Ese es el termómetro. Lo bueno que tiene la PASO es que prácticamente es un censo sin margen de error. Los dirigentes tenemos la responsabilidad de reflexionar con el resultado de las urnas. Ahí la primera reflexión que surge en Morón es que el rumbo es el correcto. En la historia de la Provincia de Buenos Aires los intendentes tienen dificultades en las elecciones intermedias, suelen perderlas o empardarlas. Y nosotros las ganamos por una diferencia bastante holgada, con un muy buen número también. La expectativa es desde el lunes después de la elección seguir el mismo rubro, seguir trabajando a pleno en la gestión porque el vecino nos apoya.

-¿En el Concejo Deliberante se verá reflejada la polarización con un bloque opositor más duro?

-Tengo la sensación de que va a seguir una lógica de tercios en la discusión de la política pública. Vamos a tener una mayoría por ahí más importante, más consolidada, pero me parece que la lógica va a ser de tercios, no imagino que haya esa polarización.

-Si se repiten los números de las PASO habría una nueva conformación en el Concejo. ¿Cree que ese rearmado va a destrabar proyectos como el del Metrobus u otros proyectos que no pudo ejecutar?
-Sí, debería. El Metrobus es un buen ejemplo de una asignatura pendiente. Nosotros habíamos hecho todos los deberes en términos de que estábamos muy avanzados con el render, con la planificación, con el proyecto de obra. Teníamos también el financiamiento, que no es menor. Lo que había sobre Perón, sobre el parque lineal, hay que decirlo: la gestión anterior estuvo cuatro años para hacer cinco cuadras y no las terminó, las entregó a mitad de camino, en un proyecto de $5,5 millones. Nosotros poniendo arriba de la mesa un proyecto muchísimo más ambicioso de casi $ 130 millones, con articulación con el Metrobus original, con el primer Metrobus de Juan B. Justo. El Concejo Deliberante es muy importante, en términos del ámbito donde se legitiman y se acuerdan las políticas públicas en función del vecino. Creo que con la nueva conformación va a haber otro clima para poder plantear la discusión a fondo del Metrobús y creo que el éxito del resto de los Metrobús de Provincia, a los que podían tener alguna duda demuestra que realmente es una política viable, sustentable, positiva.

-¿Cuál es la primera demanda vecinal en Morón?

-Te diría dos que sobre salen. Y diría dos porque el resto las hemos ido supliendo. La foto de hoy, creo que de honestidad y buena fe es que sigamos reconociendo que tenemos un problema de seguridad y que lo vamos a seguir teniendo. La satisfacción en el día a día de la gestión, y lo mismo le pasa a la gobernadora, es que la gente reconoce que después de muchos años de no hacer nada, y de que la seguridad no sea una política de Estado, hoy lo es en términos completos. Porque nosotros le ponemos plata, el recurso humano y le ponemos el cuerpo todo el día. Pero sigue siendo una necesidad y una inquietud de la gente. Estábamos muy mal hace 20 meses, porque el tema no estaba en ningún lado, ni en el presupuesto, ni en la agenda, en ningún lado. Independientemente de lo que digan los indicadores el vecino en la calle te dice que estamos mejor pero falta. Y seguimos trabajando en lo que falta.  El otro tema, en el que hemos hecho un esfuerzo también, y hemos evolucionado está relacionado con el tema de la basura, con el tema de los barrenderos. Heredamos un contrato de basura que es lo que hay, lo tuve que votar, lo voté para dar gobernabilidad. En la versión taquigráfica de la versión donde me involucré y leí todo el expediente, y di todos los considerando a ese contrato que conozco de memoria. Una de las grandes debilidades del contrato es el tema de los barrenderos. ¿Por qué? Por cómo están organizados y evaluados los cuadros. El cuadro de barrido que se estipula de contrato es humanamente incumplible. Necesitamos “Messis” barriendo todo el día. Consecuentemente, estamos haciendo un esfuerzo extra contrato desde la Municipalidad para mejorar el barrido. Lo hemos mejorado muchísimo, pero es un tema que a veces cuando estoy en la calle y veo que la gente me lo dice.