El delantero Alejandro Martinuccio salvó milagrosamente su vida al no ser convocado entre los jugadores que iban a disputar la final de la Sudamericana, en Cali. La tragedia del avión, que se precipitó entre las montañas, no lo tuvo entre la lista de muertos por esta eventualidad de decisión de su DT. Prefirieron que se quedara en Brasil ya que estaba en franca recuperación de una leve lesión. Martinuccio se formó en Nueva Chicago y desarrolló su carrera de futbolista en Peñarol y varios equipos de Brasil hasta desembarcar en el modesto Chapecoense.