Al final ganó la lluvia y la improvisación en la Superfinal

El partido Bocar-River sigue en suspenso. No se sabe una fecha certera porque seguirá el mal clima. El papelón de la Conmebol y la polémica con los periodistas deportivos.

El partido más comentado de la historia quedó pasado por agua. Los hinchas otra vez maltratados, ya que el partido se podría haber suspendido antes del traslado de cientos de ellos. Además hay decenas que vinieron del interior y aún no saben si se tendrán que solventar otros días en Buenos Aires.

Es la Conmebol otra vez y las delicias de la dirigencia nativa. El partido está claro que no se podía jugar. El campo de juego de Boca, pese a su eficiente drenaje, no aguantó el fuerte temporal, y las adyacencias al estadio quedaron intransitables.

Que mañana, que podría jugarse en la semana o próximo sábado para favorecer la televisión internacional. La Conmebol anunció, según un curioso protocolo, que el partido se jugaría este domingo cuando ya todos los pronosticadores del tiempo advierten fuertes lluvias para las próximas horas.

Los canales principales de deportes, FOX y TyC, tuvieron que rellenar más horas de transmisión. Los periodistas se dividieron entre los que afirmaron que se apresuraron en levantar el partido ya que “la cancha aguantaba” y los que dijeron que estuvo bien la suspensión ya que un partido de las características de la final “merece otro marco”.

A todo esto, los presidentes de Boca y River presionan y especulan con diferentes fechas: Boca no quiere dilatarlo más y a River no le disgustaría pasarlo para el próximo sábado, así se recuperan algunos jugadores claros.

La Conmebol definiría recién este entuerto el domingo a las 11. Pobres los chinchas!!