Alberto Fernández tendrá su principal desafío de arranque de campaña. Demostrar que sigue siendo él estando al lado de Cristina. Será en un acto en el Municipio de Merlo, este sábado, en recordatorio de la figura de Néstor.

Además, el moderado del frente opositor se bañará de militancia que lo observará como aquellos groupies que esperan ver a Charly García pero antes tiene un Nito Mestre de grupo soporte. Enamorar a la tribuna y calmar a los mercados parece una tarea titánica.

Anoche, el candidato sustituto tuvo un round especial en La Rosca con su amigo personal Eduardo Van der Kooy. Ni bien se sentó le pasaron el archivo cuando era muy crítico de la ex mandataria.

La gentileza fue devuelta promediando el final de la entrevista cuando recordó: “Antes no me invitaban a este canal solo lo hacía Nelson Castro”. “Me dejaron de invitar cuando comencé a criticar a Macri”, agregó mientras el periodista le decía: “no es verdad”.

El debate fue fuerte y frontal, con un Alberto muy atento a cada respuesta y a despejar dudas sobre su rol como posible presidente.

Volvió a repetir que “es una especulación estúpida” la teoría que se lo puso primero en la fórmula para indultar a Cristina. Y fue más a fondo al sostener que para él será absuelta y lanzó la frase clave. “Hay un esfuerzo judicial para implicar a Cristina. Han aplicado criterios que no le aplicaron a Paolo Rocca. A Cristina le dicen tendría que haber estado informada de todo lo que pasaba mientras que a Rocca no sabía que sus gerentes estaban pagando coimas”.

Acompañado por Juan Pablo Biondi y Santiago Cafiero (nieto de Antonio), se respiraba un ambiente de tensión en todo el estudio.

La esposa de Julio De Vido recordó en un tuit que las planillas de la obra pública también eran fiscalizadas por el entonces Jefe de gabinete.