Alberto suele decir que aspira a que su gobierno, si gana, se parezca más al de Néstor que a los de Cristina. Se refiere seguramente a la bonanza económica de aquellos años o a la manera de negociar del Pingüino con los diferentes sectores. Seguramente algo que debería revisar, en su admiración por el ex presidente sureño, es su intolerancia hacia la prensa.

Solo hay que recordar el ya célebre: “Estas nervioso Clarín…”, o el día que le puso a un periodista de ese diario la etiqueta: “A vos te manda Magneto a preguntar….”.

También es cierto que el entonces Jefe de gabinete siempre fue un interlocutor pacifista con esa tensión, salvo el día que llamó a un representante de la prensa, “operador pseudo periodista” por una nota que consideró armada para perjudicar a la entonces funcionaria, bajo su ala, Romina Picolotti.

Todos esos fantasmas lo invadieron en una jornada de máxima tensión de campaña, a un mes de las Paso.

Primero, su cruce con Mercedes Ninci en Comodoro Py. La convocatoria del juez Bonadío para una testimonial por viejas apreciaciones del Pacto con Irán, suscripto por Cristina, era un oportunidad para victimizarse y salir airoso con un discurso de sentido común: ¿Es judiciable la opinión de alguién?.

“He sido crítico del pacto. Es una cuestión política no judiciable”, dijo Fernández y agregó que según su criterio la denuncia se debió haber investigado a pesar de que el fallecido fiscal le dijo que “tenía pruebas que nunca presentó”. Declaró lo que le dijo puertas adentro al secretario de Bonadío, que prefirió no asistir.

El asunto se complicó ante la insistencia de preguntar por la supuesta contradicción de sus dichos sobre el acuerdo y su actual sociedad política con Cristina. El enojo llegó a tal punto que le dijo: “Mercedes porque no hablás en serio alguna vez…”, y tras eso espetó: “Vos tambien vas a tener que declarar…”. Luego, antes las repercusiones negativas, Alberto le mandó un mensaje a la movilera.

Luego, se cruzó con Jonatan Viale por Radio La Red, quien insistió sobre si su enojo con la cronista era un anticipo de una posible presión a la prensa y le recordó su cruce con Claudio Savoia.

Para finalizar una jornada extenuante, colmada de nervios, Alberto tuvo su round cordobés al arribar al aeropuerto para sacarse una foto con Schiaretti.

Quizás el momento de nerviosismo se explique por la última encuesta de Managment and Fit que habla de una suerte de empate técnico a nivel nacional y una leve ventaja para Vidal en provincia. Veremos si se cumple aquello de “el que se pone nervioso pierde…”.