Nada será igual después del desplazamiento de la presidencia de la Corte de Ricardo Lorenzetti. Quien lo sucede, Carlos Rosenkrantz llega con muy buenos pergaminos profesionales y también con la sospecha que será funcional a los deseos del gobierno. Una de las cuestiones que deja abierto el nuevo esquema de poder judicials es cuales serás las medidas concretas para mejorar la alicaída imagen que tiene este poder en la ciudadanía.

El sistema judicial: abogados , fiscales y jueces abrieron la expectativa sobre la nueva figura en ascenso. Juan Pablo Mas Velez, candidato a consejero titular y actual vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), aseguró que “la asunción de Rosenkrantz abre la posibilidad de una nueva instancia de diálogo entre la Corte Suprema de la Nación y el Consejo de la Magistratura Nacional”.

El candidato a consejero titular de la lista “Cambio Pluralista” apuesta que esto traerá “mayor independencia y profesionalismo” al poder judicial.

Por su parte, Alejandro Fargosi dijo que Rosenkrantz “tiene la posibilidad única de liderar un proceso de cambio en la justicia que no se produce en 100 años”

A la hora de ver ganadores y perdedores del nuevo esquema en la cúspide de la Corte se podría decir que Elisa Carrió y el “operador” judicial Fabián Pepín Rodriguez Simón fueron los grandes vencedores dentro de Cambiemos.

Perdedores: Claudio Bonadío quien se sentía muy respaldado en su mega causa contra Cristina por los Cuadernos y Julio Piumato que pierde un interlocutor para obtener mejoras en su gremio.

La Corte, en esta nueva etapa, tiene cuestiones de alta sensibilidad  como resolver planteos contra la reforma previsional y el caso Farmacity.