Un insólito operativo de Prefectura casi retrasa los trabajos de rescate

Una delegación de la fuerza pidió inspeccionar un barco canadiense para exigirle algunas habilitaciones. Defensa debió parar el papelón.

Sophie Siem es el enorme barco canadiense que espera zarpar de Comodoro Rivadavia, una vez que sea detectado el Submarino ARA San Juan, en su decir día de búsqueda. A la falta de instrumentación del a falta tecnología, algunas patas del estado argentino le agregan burocracia y falta de sentido común.

Resulta que el capitán del Sophie Siem recibió con sorpresa a una delegación de Prefectura que le exigieron certificaciones y permisos para operar en la zona, cuando esta ayuda ya estaba oficializada por Cancillería y Defensa.

El casi papelón fue subsanado con un llamado de Oscar Aguad a la Ministra de seguridad, Patricia Bullrich quien ordenó el retiro de los miembros de la Prefectura.

La inspección estaba centralizada en pedir permisos por los trabajos de refacción contra reloj que se le están efectuando al barco petrolero canadiense. Recordemos que se le debe “recortar la popa” al buque, con el fin de posar allí el minisubmarino y permitir que navegue en altamar.

Las condiciones climáticas no son las mejores para zarpar, y las tareas para poner a punto el Sophie Siem continúan contra reloj.