Cristina trata de imponer autoridad ante un peronismo alborotado

La elección del ex gobernador santiagueño Gerardo Zamora como presidente  Provisional del Senado, es un claro signo que Cristina advierte un desmembramiento de su poder dentro del Pj. Su estrella ya no brilla como antes, y los antiguos adoradores reubican su estrategia ante un nuevo liderazgo hacia 2015. Pichetto es, en estos momentos, un alfil sciolista, que se cansó de no obtener el reconocimiento de la presidenta ante tanto barro acumulado. La interna, desatada en el Senado, por el sillón más preciado, fue un nuevo indicativo para la primer mandatariade que los que más hablan de fin anticipado de ciclo son los “propios”, y no tanto los ajenos. ¿Huele una nueva traición a lo Cobos, pero esta vez de tinte peronista?. El oficialismo consiguió 57 votos para consagrar a Zamora, un defensor de la Re-re. Como siga la historia, ahora, será otra cuestión.