Después del retiro del barco Ruso Yantar, solo quedó un venezolano con espejitos de colores. ¿Quién es Hugo Marino, el empresario “especialista” en búsquedas, que reside en Miami?

Exiliado venezolano, CEO de SEA Sistemas Electrónicos y asesor comercial de la empresa noruega Kongsberg, se transformo en un león “vendiendo” su plan de búsqueda del Submarino.

La Comisión Bicameral encargada de investigar la desaparición del submarino ARA San Juan, le dio una jerarquía inusitada  . Radicado en Miami desde hace ocho años, propuso lo que hasta el momento no pudieron lograr equipos de avanzada de Estados Unidos y Rusia: encontrar al navío perdido hace más de 4 meses.

Marino llegó a reconocer sus escasos antecedentes en una entrevista con Perfil: “Esta sería la primera misión en nivel de complejidad. La búsqueda del avión de los Roques ( un avión desaparecido por nueve años en Venezuela), una nave que se buscó por mucho tiempo, y que se hicieron muchas conjeturas al respecto y al final lo encontramos…”. Nada que ver con un navío que habría implosionado y ya estaría en el talud submarino.

El Relato del venezolano cuenta con el abrazo desesperado da familiares que se aferran a cualquiera que les de esperanzas. El Ministro Aguad, que había prometido abrir una licitación, ya reconoció que no se presentó ningún oferente. Ahora, ya no se habla de recompensa. Si se aceptara le oferta de Marino, el estado argentino debería desembolsar 3 millones 800 mil dólares, en forma de contratación directa. Aguad, debilitado, no quiere asumir solo la decisión y pidió que la Bicameral también dictamine.

Por otra parte, creció la fantasía del “misterio” del tripulante de Inteligencia desaparecido entre los 44. La primera falacia es supober como algo extraño que navegue un integrante de Inteligencia de la marina. Por protocolo siempre se los incluye en las navegaciones de práctica militar.

Lo que si puede ser cierto, y se está investigando, es que el cabo principal Enrique Damián Castillo no habría tenido la instrucción básica de submarinista para ser parte de la misión. No explica el desaparición del Submarino pero si incomoda a los responsables del COA (Comando Operativo de la Armada) por haberlo incorporado.

Los familiares ,através de sus abogados, apuntan a demandar al estado por este caso particular. Este sector aparece patrocinado por Fernando Burlando. Las divisiones entre las familias son cada vez más notorias en cuanto a donde apuntar.