Nunca hay tanta oscuridad como en el segundo antes de amanecer”, argumentó el presidente, citando así a Harvey Dent, quien luego se convertirá en el popular villano ‘Harvey Dos Caras’. El gobierno también tiene dos caras. La pública, que sigue esforzándose por transmitir esperanza; y la privada, que connota cada vez más preocupación.

Macri armó un formato de presentación de las medidas “aliviadoras” separando su perfil del desgajado equipo económico liderado por Dujovne. Las redes contienen en su modo esperanza a un Macri dispuesto a creer que lo peor ya pasó.

Congelar el dólar a 51,45 da un marco de no intervención del Banco Central más amplio. Esta medida técnica de Sandleris, tomada minutos después de dar a conocer el lapidario 4,7 % de inflación de marzo, es el anuncio más potente.

Con la descarga de los dólares de la cosecha, la moneda norteamericana debiera tranquilizarse sin mayores intervenciones y mejor si se recupera cierta línea de confianza en el gobierno. En Cippec, cena mediante, los empresarios dieron una calificación baja al discurso presidencial, que intentó entusiasmar, en su tramo final de mandato.

Cuentan que voceros del presidente se reunieron con conspicuos del círculo rojo para lanzar la última carta con encuestas en la mano: “Apoyen ahora, si no vuelve”.

Las medidas de precios “esenciales” (nuevo formato de Precios Cuidados) fueron más comentadas que la polémica final de Boca-River. ¿Sirve comunicar así? Quizás el acuerdo tácito fue a los Supermercadistas “remarque ahora y olvídensen hasta octubre”.

Queda por pensar que Todesca, en el nuevo Indec, tiene una independencia tal que escamotea datos y perspectivas al presidente o el primer mandatario busca crecer en su proyecto como un monje budista.

Dos elementos disruptivos pueden modificar la foto bipolar de la Grieta para el camino hacia las elecciones nacionales. Una es que este plan, último arañazo a la olla, fracase o se dispare el dólar. En este hipotético caso, la oscuridad será pronunciada y el esquema electoral alterado.

El otro es que Cristina sorprenda, a través de algún acuerdo con el peronismo, y finalmente se auto excluya como candidata. Quienes la secundan ven esto cada día menos probable. Macri también quiere creer que parte de “esa claridad que no llega”, se la ceda la archi rival, confirmando que están en carrera.