El intendente de Mar del Plata ha perdido el rumbo de la gestión y de su identidad política. Tras su malestar con Vidal que lo irradió de un acto en su ciudad, Carlos Arroyo se casó una foto con el polémico “Bolsonarito” argentino, el salteño Alfredo Olmedo.

Olmedo lo aprovechó y pasó el mensaje: “estoy tocando timbre a todos par conocer los problemas y solucionarlos cuando llegue a presidente de la nación”. Un optimista radical.