Maximiliano Mazzaro embarcó por migraciones sin problemas. Pero en el aeropuerto de Barajas (Madrid) lo estaba esperando otro panorama. Su perfil había sido notificado por las autoridades argentinas a sus pares ibéricos. Tanto este barra como el famosos Rafa Di Zeo  están dentro de una lista de violentos que tienen inhibición para el ingreso a estadios de fútbol.

A Mazzaro se le acaba de dictar al deportación de España cuestión que se concretará por la noche del jueves, embarcándolo, de regreso, en un vuelo de Iberia.

SImilar medida se espera que se tome con Rafael Di Zeo, líder de la barra brava de Boca. El abogado de Mauro Martín, otro barra de Boca, dijo que se bajó del viaje pero el defensor de Di Zeo ratificó el viaje en radio La Red (Escuchá el audio). Horas después, dijo que finalmente no viajaría. 

El líder de la 12 había decidido ir a Madrid cuando se enteró que su rival dentro de la barra ya había embarcado hacia España (ver foto). A partir de eso aceleró sus trámites en la Justicia.

Di Zeo tuvo que pedir permiso por la causa que se le sigue por encubrimiento. La autorización fue otorgada por Sabrina Namer, presidenta del Tribunal Oral Federal 8, con un dictamen favorable del fiscal Marcelo Colombo.

Si viaja, “El Rafa” no podrá ingresar al Estadio ya que está dentro de la lista de violentos a los que se les aplica el derecho de admisión en las canchas argentinas. Esto mismo regirá en Madrid el próximo 9 de diciembre, cuando Boca y River definan la Copa Libertadores.

De hecho, la jueza Namer informó al Ministerio de Seguridad de la Nación sobre la autorización para viajar para que adopte las medidas que considere apropiadas.

Sin embargo, ya se encendieron las alarmas. Hay abogados que dicen que esa normativa no se puede aplicar en España. De hecho, Di Zeo pudo ingresar al estadio del Barcelona este año cuando Boca jugó un amistoso.

Antes de partir, Di Zeo mostró su poder en las calles, organizando el operativo del traslado del micro que llevó a Boca a Ezeiza, com un “comisario” ordenó a su tribu. Las imágenes se vieron por todo el mundo.