La polémica por la construcción del nuevo estadio se enfrió. Los hinchas de River ya se manifestaron abiertamente y le dijeron no a la tibia iniciativa que inició el presidente Rodolfo D’Onofrio.

“Es muy difícil poder hacer una obra de 200 o 300 millones de dólares. Por lo cual lo conveniente es. ór ahora, poner la pelota bajo el pie, hasta que cambie la situación”, confesó un ahora realista presidente de River.

“Cuando asumimos nos propusimos remodelar el Monumental o hacer uno nuevo. Para eso trabajamos en las dos ideas. En función de avanzar con un estadio nuevo primero se necesita conseguir la tierra y por eso averiguamos por un terreno. Esa tierra ya se la había pedido a la presidenta Cristina Kirchner. Tuve una reunión con ella y otras dos con sus jefes de Gabinete –Jorge Capitanich y Aníbal Fernández– porque es una tierra que le pertenece a la Nación”, indicó el titular del club de Núñez. La historia continúo.

“Con el actual gobierno volvimos a la carga. Estuvimos con el jefe de Gobierno, varias veces con el vicejefe e hicimos reuniones con sus ministros. Queríamos tener la posibilidad no de comprarla, porque eso lo hubiera tenido que definir el socio de River, pero sí de saber si esa tierra estaba disponible o no. Como eso también lo definía el Presidente de la Nación hicimos una reunión en Olivos y fue él quien me consultó: ‘¿Han pensado en hacer algo que Aguilar no quiso? Le pregunté qué era y me respondió: “Hacer un estadio único para River y Boca que por ahí se podría hacer en esta tierra. ¿Qué pensarías al respecto?”, explicó D’Onofrio en una entrevista con Página 12.

¿Fue idea de Macri? “La tuvo en 2003. Ese año le propuso a Aguilar hacer un estadio único de River y Boca. Es loco pensar en un estadio para ambos dado el fanatismo que tiene la gente. Para un hincha de River trasladarse ahí sería difícil, pero mucho más lo sería para que la gente de Boca se trasladara a cinco cuadras de la cancha de River. Igual queda abierto. En lo que hace a mi opinión, creo que no es factible porque los hinchas siempre quieren su cancha propia. Pero algún día vamos a tener que tener otra razonabilidad todos los clubes. Porque cuesta mantener el hecho de que cada uno tenga su propio estadio”, concluyó.