Dorio disfruta sus apariciones en Sex

El ex 678 es una suerte de partenaire del espectáculo de Muscari que es un éxito de la marquesina teatral.

Jorge Dorio tuvo un padre que lo llevó por los caminos del arte y el amor al teatro. Sin embargo, su carrera fue la periodística con una de las últimas estaciones que lo marcó en el centro de las controversias, 678.

Se queja que por esa exposición perdió muchas oportunidades de trabajos pero al mismo tiempo se hizo más conocido. Para reinventarse, Dorio aceptó hace un tiempo la propuesta de Muscari de ser parte del staff de Sex, la obra interactiva que muestra cuerpos desnudos y propone hacerle la croqueta al público participante.

En el Gorriti Art Center, la gente se va adaptando a vivir una experiencia diferente. Mientras toma un trago o decide comer en el lugar, aparece Dorio (por suerte vestido) como un presentador del espectáculo que van a ver, inclasificable, pero por cierto novedoso.

El ex 678 les cuenta las reglas de juego. Sintetizada “mire pero no toque”, salvo que los actores y bailarines permitan el juego, siempre hasta un límite. Si la persuasión del periodista no alcanzara se les advierte que serán expulsados del lugar.

La obras está escenificada en varios cuartos en el que se ven distintas situaciones eróticas. Dorio por las dudas avisa que él no se va a desnudar.

“No es lo que quiere ver la gente. Primero lo que hago es recibir al público. Charlamos un poco con la gente antes de que empiece el espectáculo y luego los actores nos disparamos a los diferentes cuadros que tiene la obra… Yo hablo sobre el sexo en política, en apariciones que voy teniendo. Y ahí dejo boyando ideas… Soy una especie de aparición conceptual. Afortunadamente, la reacción de la gente es buenísima. Era una prueba de fuego para mí hacer esto”, contó hace poco en una entrevista.