El Gobierno habilitó la discusión por el aborto en el Congreso tras años y años de que se congele el debate. El próximo 6 de marzo se representará un proyecto sobre el tema -por séptima vez- y se buscará debatirlo el 8, Día de la Mujer, aunque dentro del oficialismo descartan esa posibilidad ya que no harán un tratamiento express del tema.

La discusión trasciende la grieta. Al menos en la Cámara de Diputados donde se estima que la despenalización del aborto tenga más apoyo que en la tradicional Cámara de Senadores, hay varias espadas pro aborto en todos los partidos políticos por lo que está definido que habrá libertad de acción, tal como ocurrió en su momento con el Matrimonio Igualitario.

En el kirchnerismo, Mayra Mendoza es una de las alfiles que más impulsan el tema, paradojicamente también es muy cercana a Cristina, quien durante sus ocho años de mandato prohibió habilitar la discusión. Mónica Macha con un perfil más bajo también la acompaña fielmente a la quilmeña y desde afuera del recinto, Diana Conti, quien fue legisladora nacional hasta el 10 de diciembre último.

Del otro lado de la grieta, en Cambiemos, la legisladora radical Karina Banfi es una de las más fervientes defensoras del aborto y encuentra apoyos en los correligionarios Alejandro Echegaray, Olga Rista, Miguel Bazze, y Alejandra Martínez. Banfi, al mismo tiempo, fue una de las impulsoras de pactar la aprobación de la paridad con la oposición. También encuentra apoyos en amarillos en Samanta Acerenza, Juan Carlos “Cali” Villalonga, Marcelo Wechsler y Sergio Wisky.

Mientras que en el medio de la grieta están Donda y la izquierda, pero también hay diputados massistas y de Argentina Federal que apoyan la discusión. Será un debate largo, pero con algo ya claro: trasciende a la grieta tal cual la conocemos y en poco tiempo generará otra nueva, que llegará hasta Roma.