Algunos quieren que se baje . Otros que se mantenga en competencia y el que se baje ante las circunstancias adversas sea Macri. Es la oportunidad de cómo se ser un convidado de la Grieta se puede llegar a transformar en un personaje clave en la definición.

Alberto Fernández lo revalorizó como economista. En el programa Corea del Centro señaló “quien no le gustaría tener a Lavagna de ministro de economía”. Agregó que fue muy generoso al levantar el teléfono para felicitarlo por el triunfo de las PASO.

En el gobierno nacional también se disputan esos votos. Hacen cuentas y creen que el “milagro” de la recuperación debe sostenerse sobre la base de acaparar la casi totalidad del 8 % que sacó Lavagna.

La discusión sigue abierta en la Rosada. El cómo lo pueden lograr es el gran desafío. Los canales de comunicación están rotos ya que le líder de Consenso Federal ve como uno de los responsables, de la fuga de dirigentes que tuvo la Tercera vía , a las travesuras del gobierno nacional . Con Massa, que se fue al kirchnerismo, la relación personal quedó intacta.

“Logramos  instalarnos y vamos a crecer…”, dice un hombre de confianza de don Roberto. En ese espacio creen que pese a los inconvenientes que tuvieron en la campaña para ser escuchados , ahora se pasará a otra instancia donde el debate económico se impondrá mal que le pese al gobierno. En ese contexto, Lavagna se puede mostrar como garante de la estabilidad y opositor confiable de un futuro gobierno de Alberto.

Es por todo eso que desmienten acuerdos antes del 27 de octubre. Los acuerdos vendrían después. El después es largo y sinuoso.