El juez Lijo no descarta detener a Forcieri si no viene a declarar

El juez Ariel Lijo no viajará a Washington ni tomará una indagatoria por videoconferencia. Ante el nuevo pedido de prórroga, el magistrado suspendió ayer, sin fecha, la indagatoria de Guido Forcieri, el ex jefe de asesores de Boudou, pero ordenó verificar la veracidad de los argumentos. 

El juez decidió librar un oficio al Banco Mundial para que informe “las fechas en las cuales el imputado puede presentarse”. Y le informó al organismo que la declaración “no le demandará más de 24 horas”. Fuentes que conocen el funcionamiento del organismo consultadas por Clarín aseguraron que las reuniones del directorio del BM son los martes y jueves, lo que le posibilitaría viajar. Hasta anoche, el oficio del juez no había llegado a las oficinas en Buenos Aires, desde donde será remitido a Washington.

Lijo también le envió ayer un oficio al Ministerio de Economía para que confirme si Forcieri está participando en las negociaciones con los fondos buitre. El funcionario allegado a Boudou ya habría solicitado esa referencia en Hacienda, pero el ministro Axel Kicillof se habría negado a firmarla.

En concreto, la postergación de la indagatoria de Forcieri podría demorar la resolución sobre la situación de Boudou y del resto de los imputados. El vice no parece incómodo en ese escenario, aunque pidió adelantar su indagatoria.

¿Qué hará Lijo? Seguirá insistiendo para que Forcieri viaje antes del 11 de agosto, cuando comienza el receso en Washington. Si comprueba que el funcionario mintió, podría pedir su detención bajo la figura de “inconducta procesal”. También tiene a mano la captura internacional, pero por ahora la descarta porque demoraría varios meses.