Mientras que Djokovic se alzó con casi 3 millones de dólares, nuestro gran campeón de tenis adaptado, Gustavo Fernández ganó 57 mil dólares al consagrarse campeón de Wimbledon, al igual que el serbio.

El Lobito reclama trato igualitario entre los deportistas, sobre todo cuando se los premia. Cuando obtuvo el Olimpia de Plata, en especialidad paraolímpica, puso de relieve que debería haber  un cambio profundo:

“Yo creo en un cambio mayor. Creo en que dejen de juzgarte por tu contexto. Creo en que se saquen prejuicios y preconceptos y que te vean como lo que sos. En silla de rueda o como sea, creo en que la esencia es la misma de todos. Esa es la verdadera inclusion”, señaló el deportista en su primer mensaje

. Y agregó: “Por eso prefiero perder con honor y orgullo en la categoría en la que soy partícipe, que ganar en una categoria donde lo único que tenemos en común es la discapacidad, sin importar el deporte que hagamos. Eso esta muy lejos de ser inclusión”.

¿Se podrá equiparar algo, para hablar realmente de inclusión, en este caso en el deporte?