Antes era “Liberación o Dependencia”. Hasta el ya fallecido Deolindo Bittel lo planteaba en la campaña del 83, blooper mediante. Ahora todo parece reducirse a recuperar el poder con la siguiente dicotomía: “Unidad o Grieta”.

La primera opción siempre es deseable en política. Desde el 2001 en adelante, la fragmentación del sistema ha sido un denominador común. Los primeros en subirse a colectivos de alianzas fueron los radicales. Su rol ha quedado signado a bolos o participaciones especiales, desde la irrupción de Macri.

El peronismo no quiere resignarse a ese rol, y pelea con pisos aspiracionales más fuertes, todavía con el halo de la cultura de ser “el movimiento de los desplazados”. Sin embargo, tiene por delante dos desafíos urgentes cerca de otro 17 de octubre.

Uno es la unidad de la mayoría de los referentes. Otra, es sumar a fuerzas que quedaron sueltas de liderazgos. Radicales que no son ni macristas ni kirchneristas y los socialistas de Santa Fe están en la góndola.

¿Quién puede unir todas las piezas sueltas del rompecabezas cuando falta un liderazgo claro? Cristina es la que tiene más votos por parte de la oposición.De eso no hay dudas. También se sabe que es una figura que genera rechazos y distancias dentro de las propias filas de desencantados y dirigentes que nunca la bancaron y  ahora desisten de creer en que pueda haber cambiados en sus formas y raíces.

El acto que se presenta como articulador de la unidad es el de Tucumán liderado por el gobernador, Juan Manzur. Por ahora, pocos referentes importantes confirmaron la asistencia. Si irá Felipe Solá, el ex gobernador bonaerense que se muestra com prenda de unión entre kirchneristas y peronistas pura cepa. El hijo dilecto de Cafiero tiene feeling con sectores transversales como Emilio Pérsico, Vicky Donda y Juan Grabois.

Además, hay ruidos en el Massismo que no puede contener a integrantes del bloque de diputados. Su foto con los tres peronistas de una tibia intención renovadora, ya genera burlas en las filas K, quienes los llamas “Argentina Satelital”.

En el bloque de diputados del FR Daniel Arroyo comenzó el operativo despegue. Quiere ser candidato a gobernador y el tigrense está indeciso sobre su futuro. También , en ese grupo, está Facundo Moyano, quien responde a la lógica del sindicalismo peronista. Su padre se ha acercado mucho a Cristina.

¿Otro bloque parlamentario se abrirá camino al 2019? El oficialismo sigue dando oportunidades increíbles de unir lo que están en contradicción permanente. El aumento retroactivo de las tarifas de gas puede asignarle un golpe político pre electoral importante.

Alguien que está ausente sin atenderle el celular a nadie es Florencio Randazzo. El Flaco sabe que si la unidad es con Cristina adentro él no tiene cabida. Su gente ya se acercó a Felipe.

La ex presidente tiene en sus manos el destino de la suerte electoral del peronismo. Ella que nunca le interesó el partido cuenta con las mejores chances electorales. Si renunciara para ser prenda de unidad, aliviarían a más de uno que perdió la brújula. La mayoría descree de que un gesto magnánimo pueda ser compatible con su personalidad y sus necesidades.

Unidad con Ella candidata es prácticamente imposible. Grieta en cambio es la naturaleza de las cosas.