La ministra de Seguridad Patricia Bullrich lideró el anuncio del lanzamiento de un Servicio Cívico Voluntario, una vieja idea que resucita en plena campaña y que a sectores opositores les suena a un manejo electoralista. En tanto, organismos de Derechos Humanos advirtieron sobre una “Bolsonarización” del tinte de la medida, que les recuerda al servicio militar obligatorio.

El Ejecutivo dice apuntar a cubrir las necesidades de los jóvenes “Ni Ni”, es decir aquellos que ni trabajan ni estudian. La tutela del plan por parte del área de seguridad y que sea la Gendarmería la fuerza que lo coordine supone mayor polémica.

La precarización laboral y la crisis económica ha intensificado la problemática de una franja etaria de jóvenes de 16 a 20 años que buscan insertarse en un mercado laboral cada vez más expulsivo.

Julio Cobos, ex vicepresidente de Cristina, había presentado un proyecto similar. Cleto lo había aplicado con diferencias en la provincia de Mendoza, cuando era gobernador. En su caso, los talleres de capacitación los realizaba el Ejército.

Un estudio de la Universidad Torcuato Di Tella señaló hoy que sobre un total de 28 millones de personas en edad de trabajar, casi el 45% tiene problemas de inserción laboral. Es decir el problema existe y debe tener una solución.

La discusión debería estar por afuera de un clima de campaña donde todo ingresa a la maquina trituradora de la Grieta.

Pichetto le confió a un empresario que aconsejó al gobierno ir por el voto de la derecha descontenta con las reformas inconclusas de Macri. Esos 5 a 7 puntos que le dan diversas consultoras al votante de Espert y Centurión, pueden llegar a ser decisivos ante la pelea cuerpo a cuerpo con el kirchnerismo.

La complejidad del tema y sus diversas aristas en la instrumentación, haría deseable despolitizar la discusión, algo difícil en plena campaña y en un gobierno que está a 5 meses de culminar, al menos su primera parte de gestión.