El test de la pelota pinchada: idas y vueltas de un regreso del fútbol que no da garantías

Alberto es pro vuelta del campeonato. Lammens se apuró a hacer un anuncio. Ginés lo frena y los futbolistas dudan.

Había una vez un país con gobernantes más ocupados por intentar que vuelva el fútbol que las clases presenciales. En ese país, el presidente, fan del deporte inventado por los ingleses y masificado por la televisión, manda a los chicos a que le envíen dibujitos y a los futbolistas les dice que se preparen para testeos masivos.

Es cierto que para ser justos, Alberto habla como hincha. ¿Quién sería el mal pensado en creer que su palabra funcione como presión? ¿Alguna vez se utilizó el fútbol como narcótico político?

Al afirmar el primer mandatario que con testeos masivos no vería el inconveniente que 22 trabajadores de la transpiración, el roce y los cabezazos salieran a dar un espectáculo sin hinchas, su funcionario encargado del área deportiva arriesgó que los planteles podría comenzar a entrenar a fin de este mes.

Silencio stampa del mundo fútbol, aunque ya el presiente de River relativizó la posibilidad, sacando punta al sentido común: “No se debe jugar hasta que esté la seguridad absoluta”.

Matias Lammens (funcionario de Deporte y Turismo) como ex presidente de San Lorenzo trastabilló arriesgando una posible fecha de regreso a correr entre conitos, el 25 de mayo.

Ginés, desde Salud, le bajó el pulgar. Fanático de Racing, sabe separar las cosas, inclusive de ver el regreso como un gesto equívoco, que podría ser intepretado como el regreso del show en medio de una pandemia aún no controlada.

Ginés , desde Salud, le bajó el pulgar. Fanático de Racing,sabe separar las cosas, inclusive de ver el regreso como un gesto equívoco, que podría ser intepretado como el regreso del show en medio de una pandemia aún no controlada.

Quien dice defender a los futbolistas, el histórico Sergio Marchi, bajó el pulgar a un regreso con una fecha determinada. Escucha dos frentes. Los equipos grandes se niegan a volver sin público. Y los denomidanos chicos o del ascenso que sienten un ajuste en sus ingresos importante.

La TV es un actor fundamental para hablar de costos y beneficios a la hora de que la “caprichosa” rueden en el césped. A River y Boca le representa un ingreso del 5%, ya que la plata importante sale de las cuotas de socios y abonos. Por ahora, los fans no han dejado de pagar esas sumas en porcentajes altos. ¿Cuánto podría durar el aguante tribunero?

Por otro lado, los testeos rápidos que Alberto quiere aplicar a los profesionales del fútbol están bajo la sospecha de ser ineficaces. En la Primera División solamente hay más de 900 jugadores. A 10 dólares cada test chino, es una suma apreciable que algunos clubes no podrían cubrir. El gobierno quiere que ponga la plata la tele.

El paciente es el fútbol en un pais pandémico en terapia intensiva económica. Los impacientes, por ahora, tiene menos éxitos que otros lobbies económicos.