En República morondanga: un presidente habla con San Martín y una ex se cree la libertadora

El acto en la Isla Maciel mostró nuevamente la desconexión de la política con la realidad. Tras la fiesta en Olivos, los consejos de Cristina.

La palabra “morondanga” utilizada por Cristina en pleno acto de campaña para referirse a como entienden la república los opositores, es muy ilustrativa de la atmósfera que circunda la crisis del país.

Alberto, visiblemente golpeado por su grave error de la foto en el cumpleaños de Fabiola, soñó en el discurso que podría hablar imaginariamente con San Martín, y que éste le daba la razón en el rumbo del gobierno. Una jactancia pocas veces vista.

Cristina, por su parte, habló con su envoltura de dirigente superior. Reivindicó una vez más a Néstor como el dirigente que liberó de la deuda a la Argentina para que luego la volvieran a endeudar desde el macrismo.

El consejo llegó. “Alberto no te pongas nervioso”, le dijo parafraseando a Néstor cuando le hablaba a Clarín y le aconsejó “poner orden”.

El acto estuvo plagado de simbolismos. Massa tuvo que aplaudir y sonreír como el invitado que siempre está para la foto y come lo que sobre de la fiesta,

La ex presidenta salió de su lugar de confort en el Instituto Patria y salió a la cancha para escenificar la unidad. Defendió al Grupo Indalo, se diferencio de Pepín al afirmar que ella le puso el cuerpo a la “persecución” judicial, y agradeció a una señora que le regaló una escarapela de su marido fallecido de Covid.

El mensaje fue claro: “Esto a mi no me hubiera pasado”. Así y todo, el Frente de Todos debe atravesar la tormenta, con la capitana, el piloto y la tripulación que achica el agua antes que se hunda la nave.