Tal como viene adelantando ExpedientePolitico, los tres ministros determinantes de la Corte cortaron la interlocución con el funcionario natural para la relación institucional entre poderes, es decir el ministro de Justicia Germán Garavano.

Sorpresivamente, en una reunión sin agenda pública, el Jefe de gabinete decidió visitar a los cinco cortesanos para tratar de aflojar tensiones políticas. No hubo fotos oficiales ni periodistas convocados.

La reunión fue calificada como “correcta” por diversas fuentes y duró aproximadamente una hora. El jefe de ministros se retiró cerca de las 13 en medio de ruidos y petardos, ya que el gremio de judiciales realizaba una protesta en reclamo de mayor presupuesto.

Un joven periodista, del blog Humanidad, que pasaba de casualidad por la calle Tucumán,  se acercó para saludarlo. Tras un breve sobresalto, Peña respondió con amabilidad pero no hizo declaraciones.

Dentro del cónclave, Peña comenzó haciendo una exposición sobre la difícil situación económica del país, cuestión que fue considerada algo larga y tediosa por algunos ministros de la Corte que comenzaron a revolver la cucharita del café.

Llegado el punto neurálgico del presupuesto de la justicia, se tocó un tema muy sensible que es el rojo financiero que tiene el Consejo de la Magistratura, el organismo que audita comportamientos de jueces y administra el poder judicial.

El organismo está sobredimensionado y tiene la dificultad que cambia de administrador de recursos con bastante asiduidad, por lo que es un descontrol administrativo. Varios cortesanos plantearon su preocupación por la inmovilidad del Consejo y también por el estado de muchos edificios judiciales no solo de Capital sino del resto del país.

Hay un déficit presupuestario de más de 10 mil millones de pesos, que afecta a la opertatividad y funcionamiento por ejemplo de edificios judiciales que se caen a pedazos. 90 % del presupuesto judicial actual se va en sueldos de los empleados.

No cae bien lo continuos cambios que hizo el PE en la administración económica del poder judicial. Actualmente está Carlos Alberto Bedetta, un hombre del riñón de las empresas de los Macri. LLegó ahí tras el mal manejo de un funcionario de Larreta.

La urgencia de llegar a tratar de aclarar supuestos malos entendidos de declaraciones cruzadas tuvo un tratamiento muy por arriba peor abrió un canal a mayor nivel de cercanía con el presidente Macri. Se verá si sirve para algo…