Fuego cruzado por el despido de Marcela Pagano

Mientras la periodista insiste en denunciar censura, el canal sacó un comunicado dando a entender malos tratos de la conductora. La doble vara del canal.

El despido de la periodista Marcela Pagano del canal América sigue arrastrando comentarios de todo tipo. De primera mano, la especialista en temas económicos que se desempeñaba como conductora de un segmento de la tarde en A24, expresó que la habrían censurado por querer decir, entre otras cosas, el verdadero precio del dólar en plenas corridas cambiarias. Todo lo narró en detalles a través de sus redes sociales.

Si bien en el canal de Vila- Manzano se sabe la buena sintonía que hay con Sergio Massa, Pagano aclaró que no recibió ningún llamado del Ministerio de Economía sobre su labor periodística. Dicen que la gota que habría sido determinante fue un reportaje que le hizo a Javier Milei, que tuvo mucha repercusión.

 

En tanto, las autoridades del canal dispararon munición gruesa para contrastar la teoría de la “censura”. Dijeron, mediante un comunicado, que al menos tres compañeros acusaron a Pagano de maltrato y abuso de poder como conductora. Señala el documento:

“El 31 de marzo, se presentó ante el Director de Capital Humano de Grupo América un productor periodístico, con 18 años de antigüedad en la empresa, y formuló una denuncia por violencia laboral contra Marcela Pagano. Fue acompañado de los tres miembros de la Comisión Interna del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), quienes manifestaron que la situación había sido tratada en una asamblea de personal”.

“La denuncia de ese productor (cuya identidad preservamos) fue definida por el mismo como “una síntesis de la violencia que sufrí”. En dicho documento, firmado por el trabajador”, dice:

– “Marcela Pagano me gritó violentamente y me maltrató por teléfono durante cinco minutos. Los gritos y la violencia ejercida por Pagano, fueron el final de varios momentos de maltrato y destrato que sufrí”, agrega.

Entre una y otra explicación del despido existen matices. Según afirman compañeros consultados por este medio, la periodsta no era muy bien vista por sus pares de trabajo. También se admite una presión editorial, que derivó anteriormente en la salida de Viviana Canosa.

Otra versión marca a Rolando Graña como determinante en la definición de salida forzada de Pagano. “Ya estaba marcada“, aportan las fuentes internas. En este sentido se habla de una cama, es decir, esperaron el momento justo sabiendo de ruidos en la relación entre compañeros de trabajo. También habría tenido impacto una relación con el abogado del canal, relación que al romperse animó a otros a bajarla del pedestal.

Si fuera real lo de una mujer maltratadora de compañeros, la pregunta que salta ante esta hipótesis es por qué parecidas situaciones tiene diferentes desenlaces. De hecho, Antonio Laje tuvo denuncias internas de compañeros, por razones parecidas, y se le dio crédito a su continuidad.