Giro en el caso “Chano”-Militta Bora: la Justicia volverá a investigar la denuncia de violación

La Cámara de Casación ordinaria ordenó reabrir la causa y que se investigue la denuncia. El cantante había sido sobreseído dos veces.

Luego de innumerables idas y vueltas, la Sala I de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional ordenó investigar al máximo la denuncia que realizó Militta Bora en 2018 contra Santiago Moreno Charpentier, más conocido como “Chano”, por violación.

Los camaristas no solo ordenaron analizar las pruebas ofrecidas por la denunciante sino también apartar a todos los funcionarios judiciales que intervinieron en el caso en los últimos tres años por no haber dado la respuesta correcta a una denuncia por violencia de género.

Al comienzo, Militta se presentó en el 2018 ante la Oficina de Violencia Doméstica para dejar por escrito lo que había sucedido con su entonces pareja, “Chano”, en el contexto de su relación sentimental durante el segundo semestre del 2016: violencia psicológica, verbal y física.

En ese momento, sin embargo, la cantante aclaró que no quería denunciar penalmente al músico sino solamente dejar registrado lo que había sucedido mientras fueron novios. En consecuencia, como el delito era de acción privada, el fiscal y el juez decidieron sobreseer al acusado.

“Aún cuando no habían motivos para descreer del relato de la damnificada, su sola versión de los hechos no resultaba suficiente para el avance de las investigaciones. En esa dirección, puso de resalto que el transcurso del tiempo impedía la producción de pericias médicas para acreditar las lesiones producidas, que la denunciante no había podido brindar las fechas en las que habrían tenido lugar los episodios descritos y que no existieron testigos que pudieran corroborar lo denunciado. Finalmente, y respecto de las fotografías que refirió poseer la denunciante, aunque no las vio, sostuvo que ello por sí solo no resultaba suficiente para determinar la fecha exacta, entidad y modo de producción de las heridas”, explicaron.

Pero Militta luego cambió de opinión, quiso agregar pruebas a su denuncia original. Cuando quiso presentarlas en la Justicia, se enteró de que los funcionarios judiciales habían archivado el caso sin avisarle. Para dar vuelta el cierre de la causa, apeló la decisión y adjuntó material.

Entre las pruebas, a las que tuvo acceso Expediente Político, la denunciante aseguró haber sido víctima de agresiones por parte del acusado en al menos tres hechos: en el segundo, incluso, aseguró que fue abusada sexualmente con acceso carnal mientras “Chano” estaba drogado.

Sin embargo, la Sala 6 de la Cámara de Apelaciones confirmó el sobreseimiento del imputado: “El juez que lideró el acuerdo concluyó que el transcurso del tiempo y la demora en efectuar la denuncia cercenaban seriamente la posibilidad de determinar la ocurrencia de los hechos y la fecha estimada de producción, cuestiones indispensables para delimitar el reproche penal”.

Ahora, la Cámara de Casación anuló el sobreseimiento y ordenó reabrir la causa. Los jueces Patricia Llerena, Gustavo Bruzzone y Eugenio Sarrabayrouse recordaron que “desde los organismos especializados se advierte que el acercamiento de la mujer víctima de violencias al sistema de justicia constituye un momento crítico: ello responde a la falta de comprensión del alcance y tenor de los hechos que las han victimizado; pero, también, por los prejuicios existentes en la sociedad, las dificultades inherentes al acceso al sistema de justicia y, posteriormente, por los problemas en el tratamiento y manejo que se da a los casos que, en ocasiones, las expone a situaciones de revictimización”.

De hecho, indicaron que las víctimas de violencia de género en sus diversas formas raramente lo denuncian ante la Justicia. Y si lo hacen, no todas llegan en tiempo y forma justamente por el daño psicológico provocado.

Así, Militta consiguió dar vuelta dos veces el sobreseimiento de “Chano”.