Era el final de un día tenso, con un dolar cerca de los 63 pesos y un paquete de medidas anunciado que tenía sabor a poco. Cuando parecía que ninguna noticia iba a alterar la tranquilidad de las redacciones, el martes a la noche casi todos los medios anunciaron en cadena que el presidente Mauricio Macri daba marcha atrás con el congelamiento de los combustibles.

La información salió de la secretaria de la Secretaría de Energía de La Nación. Desde el entorno de Gustavo Lopetegui aseguraban que las petroleras habían puesto el grito en el cielo al escuchar el anuncio del presidente ya que nunca habían sido consultadas.

Al tener la confirmación de un ministerio, los principales portales y canales de noticias se hicieron eco de la noticia y anunciaron que el presidente daba marcha atrás con una decisión sensible como lo es el precio de la nafta, anunciada unas horas antes.

Pero al instante, desde la Jefatura de Gabinete salieron a desmentir la marcha atrás y publicaron un comunicado titulado “Aclaración de la secretaría de Energía de La Nación“, donde explicaba que el congelamiento se iba a hacer, pero a través de un acuerdo con las petroleras.

Sin darse cuenta, los medios quedaron en medio de un fuego cruzado entre dos despachos oficiales. La furia de la Secretaría de energía contra las petroleras hizo que filtraran la noticia sin mayores detalles. Pero del otro lado, no querían levantar la perdiz hasta el otro día, cuando la reunión con las empresas de petroleo se estuviera realizando.

Finalmente, el congelamiento de naftas no se publicó en el boletín oficial y la reunión no sirvió de mucho: las petroleras no aceptaron. Ahora el gobierno echará mano a una ley de Guillermo Moreno para que los combustibles no suban.