La ANAC denunció a Di Palma por el último accidente con su avioneta

El organismo que regula el tráfico aéreo reveló que tenía la licencia vencida.

La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) denunció al ex piloto de Turismo Carretera Marcos Di Palma por el accidente que protagonizó esta semana mientras realizaba un vuelo entre las localidades de Arrecifes y Capitán Sarmiento. La aeronave se precipitó y dejó sin electricidad a Capitán Sarmiento.

A través de un comunicado, la ANAC informó que la última vez que Di Palma había intentado renovar su licencia había sido en 2010, “pero su apto psicofísico fue rechazado por la Autoridad Aeronáutica”.

Di Palma acaba de asumir como legislador provincial luego de postularse como candidato por Unidad Ciudadana por la segunda sección. Lo hizo con el apoyo de Daniel Scioli y en la lista que encabezaba a nivel nacional Cristina Fernández de Kirchner.

El organismos decidió presentar una denuncia ante la Justicia en la que califica de temeraria la conducta de Di Palma “habida cuenta que la aeronave y él mismo incluso, sin mencionar a las personas que podrían haber estado en las inmediaciones de la zona del siniestro, fueron puestas en un serio riesgo de manera innecesaria”.

Se le atribuye un delito penal: haber puesto en riesgo a la seguridad de la circulación de los medios de trasporte por la ruta nacional y al haber perturbado el servicio normal de electricidad (tipificado en el art. 194 del Código Penal).

En 2010, la ANAC lo inhabilitó por tres meses para el ejercicio de funciones aeronáuticas. Tres años más tarde, el piloto aterrizó en el autódromo Yaco Guarnieri en Chaco, sin haber presentado el plan de vuelo ni haberse comunicado con los controles de tránsito aéreo pese a que había sobrevolado “un conglomerado de personas sin respetar la altura mínima de seguridad”. Y en 2014, Di Palma aterrizó en las proximidades de las rutas nacionales 60 y 38 del departamento de Capayán, en Catamarca, sin contar con el certificado de aptitud psicofisiológica y habiendo sido calificado como “no apto” por el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial (INMAE) el 21 de septiembre de 2010.