La dirección de Aerolíneas Argentinas, con Mariano Recalde como ejecutor y Axel Kicillof como ideólogo, está convencida que su gestión tiene que extenderse a otros eslabones del negocio aeroportuario. Un dato es el rol que adoptó el representante de La Cámpora  en el directorio de Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000), la empresa de Eduardo Eurnekian. El avance de los jóvenes K genera desconfianza y algunos hablan de intervención. Gustavo Andrés Lipovich, director del Estado en AA2000, objetó un balance de la compañía por casi dos meses. Lipovich responde a Kicillof. Desde el Gobierno, además, venían alentando la salida de Ernesto Gutiérrez, que supo ser el número dos de Eurnekian. Esa partida se concretó hace un mes y  no hubo una explicación corporativa. “Hay desconfianza mutua  entre AA 2000 y el Gobierno. En el Poder Ejecutivo creen que en la concesionaria hay más dinero en juego  del que se registra en los balances”, detallan desde otra firma que tiene relación comercial con Eurnekian. Desde esta última, niegan cualquier roce con Lipovich. “Con una resolución de ORSNA (el organismo regulador), le podrían quitar la concesión a Aeropuertos. Si no lo hacen, es porque no tienen un equipo listo”, explicó otro conocedor del negocio. “Podría ser una expropiación parcial, por ejemplo que le saquen sólo Aeroparque”, dijo una fuente oficial. Desde AA 2000 no quieren hablar, pero hay más resignación que espíritu de lucha. Algunos creen que Eurnekian no vería con malos ojos expandirse a otros rubros con un aval oficial, a cambio de ceder poder dentro de la empresa. La decisión, si ocurre, la tomará la Presidenta. Debajo de ella hay tres operadores que son clave en el mercado aeronaútico: Recalde; el jefe de la ANAC, Alejandro Granados; y Manuel Baladrón (hijo), flamante subsecretario de Política Aerocomercial. Hace tres semanas, la ANAC  corrió de Aeroparque a las empresas de taxis aéreos que trasladan menos de 30 pasajeros. “Cuando preguntamos en AA2000 cuál es el plan no hay respuesta, no saben cómo ejecutar la orden”, contaron en una firma líder. La nueva normativa entraría en vigencia recién en agosto de 2013 y afectaría a siete empresas, pero la falta de respuestas genera “incertidumbre” dentro del sector. Incluso se habla de una posible mudanza de personal de Aerolíneas  desde el edificio de la calle Bouchard hacia Aeroparque. En AA2000 reaccionaron perplejos ante la novedad.