Frente al auditorio santiagueño, Cristina presentó Sinceramente con un cúmulo de anécdotas y confesiones. Al llegar el momento de hablar de las mujeres, revalorizó el momento de empoderamiento pero resaltó sentirse algo defraudada con el movimiento feminista local.

Según Cristina, no la defendieron como debían cuando sufrió ataques machistas como jefa de estado. Se dijo no militante del feminismo, aunque sí resaltó que su hija Florencia lo es.

A veces las propias mujeres no te defienden. Tal vez, me hubiera gustado que me defendieran un poco más las militantes feministas. Yo decía como puede ser fui la primera presidenta argentina elegida por los votos, y me llamaron yegua”, se quejó.

“Ahora las nenas ya no quieren ser princesas o reinas sin que quieren ser presidentas, lo considero un logro propio”, puso en un recuadro en la charla.