El caso Santoro/D’Alessio trajo aparejados cambios en los métodos de diagramación del programa nocturno que conduce Alejandro Fantino. Antes del estallido de supuesto espionaje, la producción había creado un grupo de WhatsApp de los panelistas para que cruzaran opiniones y se enteraran de los temas con anticipación.

Ahora, la producción decidió particularizar la información con cada periodista. Dicen que Fantino quedó muy afectado por el espionaje del que habría sido víctima y él también mira para todos los costados.