Los espías de la ex SIDE que trabajaban en la Sedronar cuando pasaba la efedrina

El rol de la ex SIDE en el escándalo de la efedrina sigue siendo un agujero negro para la investigación judicial, aunque varios espías ocupaban oficinas dentro del organismo que debía combatir el narcotráfico.

Horacio Messina tuvo un paso por la Secretaría de Inteligencia antes de cumplir funciones en el Registro de Precursores, la oficina donde arrancaban los trámites para importar. Ingresó a la Sedronar de la mano de Gabriel Abboud, uno de los tres procesados por la jueza María Servini de Cubría. Consultado por Clarín, el ex funcionario confirmó el vínculo laboral, pero relativizó su injerencia en el organismo: “Vinieron varios empleados de la ex SIDE. Messina es abogado, revisaba documentos en el Registro, cumplía con su trabajo”.

Un ex empleado que trabajó con Messina contó que “estaba en el área de intimaciones”, y lo definió como “buen compañero”, pero sumó sospechas sobre su verdadero rol: “Quizás reportaba a alguien externo”.

Otro de los apuntados es Marcelo Corral, quien también tuvo un paso por la ex SIDE hasta que se distanció del ex director de Operaciones Jaime Stiuso. En los registros oficiales figura con ingreso en 2009. “También había efectivos de Prefectura, de la Bonaerense, de la Policía Federal y hasta de la Aduana”, advirtió Abboud.

No son los únicos ex espías que reportaban en el organismo durante el mandato de José Granero, a quien también se le adjudica un paso breve por la Secretaría de Inteligencia. Además cumplían funciones varios agentes de la Policía Federal, cuando esa fuerza estaba al mando del comisario Néstor Valleca, salpicado por las denuncias de Martín Lanatta por sus supuestos vínculos con uno de los mayores importadores de efedrina, Augusto Abraham.

¿Por qué es importante el rol de la ex SIDE en la causa de la efedrina? “En 2003 descubrimos que todos los jueves nos robaban información de la base de datos”, graficó un ex funcionario de la Sedronar. La Justicia hasta ahora no indagó sobre ese punto. Lo cierto es que la inteligencia no estuvo ajena al ingreso desmedido de efedrina entre 2004 y 2008. Tampoco al rol de la Aduana en esos años.