Los radicales aliados al gobierno piden calma y diálogo con Alberto

Hay malestar por la persistencia cerrada del esquema de poder de Macri. Están en juego las renovación de bancas legislativas.

“Calma radicales”, es una frase histórica cuyo origen se desconoce pero se le atribuye a un convencional radical que ante una de las tantas rupturas o divisiones gritó pidiendo una tregua. Al presidente, los radicales aliados le reclaman cambios pero también tranquilizar las aguas del debate electoral. El miedo primario es algo que el partido de Yrigoyen y Alfonsín saben de sobra. Las crisis económicas se llevan puestos a gobiernos no peronistas.

La otra cuestión clave para la UCR es seguir competitivos aunque se pierda la presidencial. Hay una amenaza que batió el lavagnismo y es que se desprendan más votos del oficialismo hacia terceras opciones. El teorema del macrismo es que no todo está perdido. El de la UCR es no perder todo, y reaccionar antes que sea tarde.

El titular de la UCR, Alfredo Cornejo, se lo dirá en la cara al presidente en una reunión en Olivos. En cambio, Mario Negri como enlace legislativo y amigo personal de Lilita, trata de mantener una postura intermedia. Apuesta a que debe dialogar con Alberto Fernández, pero al mismo tiempo sin abandonar la campaña.

Para esto anudó con Carrió una ofensiva legislativa que acompañe medidas aliviadoras a la clase media. ¿Para volver a enamorarla? Difícil tarea. El naufragio fue largo como para creer que viene ahora la patrulla de rescate.

El otro punto es que las medidas deben encontrar recursos genuinos y que estos no generen ruidos con un sector que pese a cierta baja de entusiasmo, los sigue acompañando. El campo está alerta ante las versiones que se subirían las retenciones. Pese a las desmentidas, el agro no cree hasta verlo por escrito.

Los radicales ya tomaron distancia del gobierno nacional cuando decidieron ausentarse del bunker de Costa Salguero, el domingo.

Ernesto Sanz, siempre ponderados por el círculo rojo a quien quisieran ver adentro en estas difíciles circunstancias, envió un mensaje a la Rosada. “Diálogo, medidas correctivas y cambios de gabinete”. No lo escucharon. Macri se abrazó a la resistencia épica que recomienda Carrió.

Entre la baraja caliente figura pensar un adelantamiento de elecciones. Los radicales pueden dar cátedra de lo que es sentir y vivir desde adentro una crisis. A veces se pueden transmitirles valores y experiencias traumáticas para que otros eviten repetir la historia. Veremos…