Horacio Rodríguez Larreta logró la buena noticia de contener a todas sus amenazas y unificó a la tropa en la Ciudad de Buenos Aires. El más peligroso, claro está, era Martín Lousteau, quien tiene todo acordado para ser candidato por el oficialismo. Los acuerdos fueron celebrados internamente, pero la ampliación también supone ceder varios lugares en las listas.

Al ex embajador en Estados Unidos le daría el primer lugar como candidato a senador nacional. El Pro se quedaría con la segunda ubicación que sería ubicada por Paula Bertol, la ex diputada nacional y hoy embajador ante la OEA. El problema que surge es que el segundo lugar se lo querían dar , por compromisos internos, a Carmen Polledo, una ferviente militante antiabortista. Lousteau se negaría.

Mientras que la lista de diputados nacionales por Capital tampoco la encabezaría un amarillo puro. Sería para el ladero de Elisa Carrió, Maxi Ferraro, quien ha hecho un buen trabajo en la Legislatura y siempre fue un interlocutor entre la titular de la Coalición Cívica y el jefe de Gobierno.

En la lista de legisladores porteños sucederá algo similar. El PRO va a retroceder en su número con el fin de contener a todos su socios. Hoy cuenta con 26 propios de los 34 que conforman el bloque Vamos Juntos y la cesión de lugares en manos de nuevos socios como Roy Cortina o el acuerdo con Lousteua lo va a dejar con menos.