¿Se fue el último líder carismático del puente entre el siglo XX y el XXI?

Maradona fue mucho mas que un extraordinario jugador de fútbol. La despedida mundial lo está dejando claro.

No se qué droga te arenga más que yo,
pero esta lluvia no pasó…
Estoy llorando aquí por vos.
Si señores.    Charly-  Maradona Blues

 

Hay líderes que se construyen y otros que nacen. Existen eternas discusiones académicas sobre tipos de liderazgos, seguramente Maradona no entra entraría en la categoría de un líder positivo sino claramente emocional.

Max Weber tenía tres tipos de clasificación para los líderes: carismáticos, tradicionales y legales. Maradona encuadra en los primeros, caracterizados por una personalidad dominante, que lideraba utilizando cualidades excepcionales, se fue legitimando con sus victorias y la relación con los hinchas se acciona bajo una devoción personal. Se habla de ese tipo de liderazgo también como emocionalmente inestables y volátiles.

Maradona dejó de poder legitimar su liderazgo, de tipo mágico, cuando bajo su eterna sombra asomó Messi, y una nueva generación estampó otra imagen en las remeras. A esos chicos de la Play no les importa que cante el himno con devoción. Sin embargo, en el imaginario popular su amor por la camiseta de la Selección y el haber conseguido el último campeonato del mundo le dio una ínfula de exclusividad en al altar del rey de las alegrías.

No fue la única, forma de acercarse al pueblo ya que su otra manera de liderazgo carismático se retroalimentó con su capacidad discursiva emocional , que encandiló con sus relatos plagados de retórica y frases ingeniosas, no aprendidas por asesores sino innatas de su picaresca popular.

Su momento bisagra de líder, en las cercanías del final del siglo pasado, fue el gol inmortal que dio el triunfo ante los ingleses.  A la trampa del primer gol le metió metáforas para embellecerlo: “Fue con la Mano De Dios”.

No es casual que otros dos líderes carismáticos, pero con las acción política profesional como la de los líderes revolucionarios: Fidel y Chávez se acercaran al ídolo de multitudes. Con ellos compartió el fin de una época de fenómenos de masas apasionadas por relatos de otra época.

A los líderes carismáticos políticos, los historiadores tardan años en revelar sus miserias personales. De ellos no sabemos de sus adicciones salvo las del poder. Maradona, como fenómeno de naturaleza caótica del liderazgo dejaba siempre todas sus debilidades humanas al desnudo y trasmitidas por cadenas de pantallas y micrófonos enardecidos..

No es casual que otros dos líderes carismáticos, pero con las acción política profesional como la de los líderes revolucionarios: Fidel y Chávez se acercaran al ídolo de multitudes. Con ellos compartió el fin de una época de fenómenos de masas apasionadas por relatos de otra época.

 

La modernidad liquida está dominada por el escepticismo ante los grandes relatos románticos. Maradona fue una transición entre el románticos idealista y la perdida de inocencia de una sociedad global que busca desesperadamente un referencia de su verdadera identidad,

Paradojal resultó que hasta un presidente como Macron, en Francia,  una mandatario sacudido por las protestas sociales , dibujara una prosa monumental para despedirlo. ” Diego Maradona también vivirá esta alegría popular en otros terrenos. Pero sus visitas a Fidel Castro y Hugo Chávez tendrán el sabor amargo de la derrota; es en la cancha donde Maradona hizo la revolución”, dijo en una párrafo de su carta pública que ofendió a la última platea populista.

 

Si el Mundo fuera una pelota Maradona sería su rey indiscutido, pero su liderazgo positivo se limitaba en una cancha de futbol lo demás está en discusión sobre su verdadera profundidad. Todas las otras dimensiones seguirán en un debata apasionado e interminable. Parece hoy mucho más impactante esa dimensión Maradoniana que discutir sobre las derechas , izquierdas o modelos económicos. El último Gran Relato sacude la modorra de las ideas encerradas en la cajita del fin de las ilusiones.