La causa de los cuadernos se encamina al juicio oral aunque sigue sumando fallos adversos. Ahora, la Cámara Federal revocó el procesamiento de Paolo Rocca, uno de los principales empresarios procesados. Lo llamativo es el argumento. Para los jueces, el CEO del Grupo Techint no sabía que sus subordinados pagaban coimas millonarias.

El juez Bonadio había procesado a Rocca por asociación ilicita y cohecho. Los fiscales fueron por más y llegaron a pedir la prisión preventiva. Pero la Cámara retrocedió dos pasos. “La responsabilidad de Rocca cimentada fundamentalmente en su posicionamiento jerárquico dentro del holding carece de sustento necesario y suficiente para vincularlo a este proceso”, dijeron. Traducción: el empresario no necesariamente sabía lo que estaban haciendo sus subordinados. 

En el caso de Techint, Héctor Zabaleta declaró como arrepentido y admitió los pagos al gobierno de Cristina Kirchner. También declaró Luis Betnaza, director de la compañía, quien admitió haber hecho pagos para que esa administración intercediera ante el gobierno de Hugo Chávez por la estatización de la empresa Sidor.

Pese al impulso inicial, por la causa de los cuadernos solo quedan presos Julio De Vido, Baratta, José López (bajo custodia en el programa de protección de testigos), Gerardo Ferreyra, Oscar Thomas y Victor Manzanares (bajo custodia en el programa de protección de testigos). El resto fue excarcelado