Un cisne negro podría amargar la tranquilidad de la senadora Cristina Kirchner, que pese a ser sometida a indagatorias maratónicas por Bonadío, permanece inalterable en su banca. El renovado Jefe de bancada del PJ, Miguel A. Pichetto, cambiaría de camiseta sobre sus fueros.

Hasta aquí, el rionegrino mantiene rígida su postura que sin condena firme no hay posibilidad de desafuero de Cristina ni de ningún otro caso de un político sospechado de corrupción.

Trascendió un cambio anímico de Pichetto que en las últimas horas se lo confesó a un importante editor de un diario que prepara una nota de alto volumen político para este fin de semana.

En el entono del senador, hoy comprometido con el armado “Lavagna presidente”, advierten un hastío del legislador con la ex mandataria y también un gran enojo con el gobierno por favorecerle la centralidad.

Está claro que de confirmarse esta noticia, a Pichetto le asiste también una lectura de campaña. El voto duro anti K lo pondría en el altar de sus preferencias y esto le podría significar el manejo de una carta brava para llegar a la fórmula presidencial. Esto último parece más cercano que acceder a una vacante en la Corte.

Igualmente, el bloque de senadores peronistas está fracturado. Ir por Cristina potenciaría esa división. Los votos necesarios para el desafuero de la líder de Unidad Ciudadana son 37. Si Pichetto y un par de los suyos lo acompañan, igual no alcanzan para servirla en bandeja en Comodoro Py.