Cuando Antonella Rocuzzo, la esposa de Lionel Messi, abrió el local de zapatos en Barcelona, en mayo de 2017, jamás imaginó que su primer proyecto comercial fracasaría tan rápido. El local de la marca Sarkany fue para atrás y, por lo tanto, cerrará sus puertas el próximo 30 de marzo.

Según informa el diario español Expansión, el negocio no tuvo éxito y ya lleva perdidos alrededor de 173 mil euros desde que abrió sus puertas. Antonella quiso abrir el camino de Sarkany en Europa, pero no pudo ser. ¿Quién era su socia? Sofía Balbi, la mujer del uruguayo Luis Suárez, compañero de la Pulga en el Barcelona.

Las mujeres de los cracks, que crearon una sociedad bajo el nombre de Roccbal 109, tenían pensado expandir el negocio del calzado por Europa y ya habían avanzado en las negociaciones en París y Mallorca. Sin embargo, los números no cerraron. El local, ubicado en pleno centro de Barcelona, es gigante: tiene una superficie de 400 metros cuadrados.

A la hora de hacer cuentas, los números están en rojo. Antonella y su socia compraban los zapatos de la marca Sarkany al precio real y luego les aplicaban un incremento. No funcionó. ¿Probarán con otro producto?