La revelación de La Nación sobre mensajes de texto entre el magistrado de la causa Ciccone y un abogado lobbista, llamado Ignacio Danuzzo Iturraspe, dejó muy mal parado a Rafecas. En los mensajes, el juez se muestra receptivo para ayurar a Boudou (transcurren antes del allanamiento en Puerto Madero). Por ejemplo: “No podemos tener tanta mala suerte de que no haya ningún antecedente. Los medios lo van a crucificar”, refiriéndose a la nota que hizo Boudou a la Afip ( la nota 154/10) por la que respaldó las condiciones especiales que la agencia de recaudación le otorgó al misterioso fondo de inversión The Old Fund, dirigido por Alejandro Vandenbroele para salvar a Ciccone. En Comodoro Py no pueden creer la ingenuidad de Rafecas, quien utilizó para esos mensajes el programa de Whats App, un colador muy fácil de “pinchar”. Al margen de la supuesta traición de su amigo Iturraspe, abogado de José María Núñez Carmona, la filtración es lapidaria sobre la desprolijidad del magistrado, que anticipaba jugadas de la investigación y hasta expresaba deseos para que Boudou no estuviera comprometido. Sin embargo, su repentina acción de ordenar el allanamiento hizo que el ex ministro de economía le apuntara con munición pesada. Rafecas reconoció su imprudencia pero dejo trascender que intentará seguir de pie en la causa.