Mauricio D’Alessandro: “De los kirchneristas el más inteligente es Leandro Santoro”

Tilda la reforma judicial como el ·nuevo Pacto de Olivos”, que daría la impunidad a todo el sistema político .

Cuando se enciende el Zoom, Mauricio D’Alessandro está en estado puro, es decir, hiperconectado. Su teléfono es una verdadera tentación para los espías, especialistas en “pinchaduras”, ya que por ese aparato pasan a diario los datos más sabrosos del poder y del espectáculo.

El exitoso abogado tandilense ingresó a la Facultad de Derecho en 1976. Nunca se le borrará aquella anécdota de un infiltrado, de los “servicios” militares, que le exhibió un arma y en tono amenazante le dijo: “Vos hablas demasiado pibe”.

¿El primer caso? Defendió a uno de los dueños de una casa de masajes, en 1985. En medio de un allanamiento, quedaron expuestos dos diputados radicales, semi desnudos. El abogado mediático perdió la memoria de quienes eran. Todo un caballero.

El ascenso económico de Mauricio lo marcó una causa radicada en Estados Unidos. Se mandó  a ganador, con su desenfado habitual, y obtuvo una suma de dinero importante, que le permitió comprarse su primera casa quinta.

Defendió señoras maltratadas por cirugías estéticas. Pronto aprendió a distinguir la marca de un cirujano con siliconas truchas o una cola con mala praxis.

La agenda de sus contactos comprende todo el abanico de la Argentina. Desde Mirtha Legrand, Pampita a jueces federales.

Trata con total informalidad y confianza el actual Presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, al que llama “Carlitos”. El Supemo es un ex compañero de estudios que un día lo sacó de una comisaría por pintar consignas contra la guerra de Malvinas.

Puede ser panelista, invitado especial, todólogo pero cuando se calza el traje de profesional de las leyes, juega a fondo y en serio. No cambiaría por nada del mundo dejar de pertenecer a ese mundillo de la rosca en los tribunales.

 

Ex concejal en Luján y ex legislador de la provincia de Buenos Aires, tuvo propuestas tentadoras para vestir listas de candidatos de diversos partidos políticos. Fue representante legal de varios sindicatos, entre ellos,  el del gremio de las Azafatas. De Hecho, mantuvo una relación sentimental con Alicia Castro, con quien tiene una hija.

Estuvo muy cerca de Sergio Massa pero su ubicación en el anti kirchnerismo lo aleja en la actualidad del presidente de la Cámara Baja..

“Todo el mundo sabe que la reforma judicial es para conseguir la impunidad de Cristina”, expresó bajando el martillo como hacia en la televisión, hace 18 años.

Defiende a rajatabla la figura de Claudio Bonadío y alega que la causa de los Cuadernos estuvo muy bien llevada y la considera sólida. “La causa de los cuadernos fue bien instruida”, dice quien defendió a algunos salpicados en las fotocopias de Centeno.

Cree que el sistema mismo fue depurando a la justicia federal y que no hace falta ninguna reforma como la platea el Ejecutivo. “La Reforma judicial quiere garantizar la impunidad de toda la política, es el nuevo Pacto de Olivos”.

 

 

De La Corte a panelista todo terreno

El programa La Corte, que se emitió en América TV durante el 2002, quedará en la memoria colectiva como un programa desopilante por el que el abogado comenzó a ser muy popular. Mauricio siente que podría haber continuado con ese programa unos años más. Los chicos actuales descubrieron episodios surrealistas en YouTube., como el demandante de una madre por ser feo o la mujer que canjeaba media res de carne para mantener relaciones sexuales con un hombre.

Es amigo de la familia Tynare, lo que lo convierte mucha veces en una suerte de vocero de la dinastía televisiva local.  Su pareja, Mariana Gallego “Ojitos”, es la abogada oficial de Mirtha.  Sobre Juanita Viale haciendo bajada de línea política opina que “dice lo mismo que la gente común en la calle y eso es lo que llama la atención”

Hace unos días, se enteró que tiene coronavirus, con algunos síntomas leves. No le hizo cambiar su postura crítica de la larga cuarentena administrada por Alberto: “Hicimos la cuarentena con mucha anticipación, y ahora se levantó, de hecho, en el peor momento de la pandemia”. Aclara que nunca se burló de la enfermedad y que entiende el temor de la gente.

Naturaliza que haya restaurantes abierto para clientes VIP esquivando las prohibiciones. “Esto se ha transformado en la Ley Seca”.  “Diez personas del culto umbanda se pueden reunir para matar un pollo pero uno no puede visitar a su vieja”, remarca recriminando el DNU presidencial sobre el control de las  reuniones sociales. Polemiza “estamos viviendo un Estado de sitio “.

Si bien en un gran viajero, considera que hay que ser respetuoso en estos momentos pandémicos. “Yo podría irme a Estados Unidos y cargarme en todo”. Entre el Negro Oro y Susana se queda con está última ya que ” es mas genuina y no anda revoleando una bandera de hago lo que se me canta el culo”.

“De los kirchneristas el más inteligente es Leandro Santoro” mientras que de Brancatelli opina “me cae bien pero tiene una inteligencia común….”. El entrevistado se da cuenta de lo que acaba de decir sonó algo antipático y pide un amparo: “No titules eso”.

Por la paz y la concordia de la “Patria Panelista”,… Caso cerrado.