Dos provincias patagónicas serán las primeras en elegir su gobernador en este año electoral. Como no hay PASO, el resultado se define de manera directa.

Ese resultado, además de nombrar al nuevo gobernador, marcará el pulso electoral. O al menos proyectará a nivel nacional a los vencedores y vencidos.

La primera será Neuquén, donde el gobernador Omar Gutierrez, del Movimiento Popular Neuquino, buscará la reelección. Del otro lado, Horacio Quiroga, de Cambiemos, lo sigue de cerca. El kirchnerismo va con Ramón Rioseco, que al menos hasta ahora, no le alcanza para anotarse en la punta.

Tanto Gutierrez como Quiroga tuvieron su foto con Macri en Villa La Angostura. Lo dos tienen llegada y buena relación con el gobierno nacional y es por eso, que más allá del apoyo del partido, Macri no hizo campaña por ninguno de los dos.

La otra provincia que marcará el rumbo de las elecciones es Río Negro, donde Alberto Weretilnek buscará su tercer mandato. Aunque la oposición buscará impugnarlo, aduciendo que no puede ser reelecto por tercera vez, la justicia no atendería el reclamo: la primera vez que fue gobernador, fue en reemplazo del fallecido Carlos Soria, quien fue asesinado por su mujer.

Las vueltas de la vida ponen justamente al hijo de Carlos Soria, Martín, a competir por la gobernación con el hombre que reemplazó en el cargo a su padre.

Martín Soria es actualmente intendente de Roca y está muy identificado con el kirchnerismo. Este fanatismo con Cristina le está jugando en contra. Hasta el propio Miguel Ángel Pichetto le quitó su apoyo.

De esta forma, Weretilnek tiene el arco libre y las encuestas lo muestran como el gran favorito. La relación con la Casa Rosada es buena, aunque no es un candidato de Cambiemos.

Estas dos elecciones van a dejar muy herido al kirchnerismo que, si los números de las encuestas se mantienen, arrancaría el año electoral con dos derrotas.