El arrepentido de los vuelos de la muerte, ex marino de alto rango que operaba en la Esma, Adolfo Scilingo, sigue contando en cuotas su horroroso pasado como participe de la represión ilegal.

Entrevistado desde la cárcel en España, por el medio Vozpópuli, Scilingo dijo que a la Esma iban instructores militares españoles que enseñaron a sus pares argentinos técnicas de tortura. Además señaló que Baltasar Garzón no quiso profundizar esta pista.